
http://www.fotolog.com/cru
Estimad@s, esperando como siempre que estén bien les envío mis salud-os y algo más aquellos que han dejado el suyo y se han dado la “paja” de leer y dejar un comentario al respecto.
Esta foto corresponde a un mural que hay en mi Universidad, y lo encuentro rebueno. A propósito del él, subo un pequeño texto del libro “Las venas abiertas de América Latina” de Eduardo Galeano. Corresponde a trozos del texto introductorio, y según mi parecer están rebuenos y para bien o para mal, reflejan en parte la contingencia ,aún cuando el libro fue escrito hace 30 años, (se han hecho varias re-ediciones). Se los dejo:
Trozos de la Introducción
“La división internacional del trabajo consiste en que unos países se especializan en ganar y otros en perder. Nuestra comarca del mundo, que hoy llamamos América Latina, fue precoz: se especializó en perder desde los remotos tiempos en que los europeos del Renacimiento se abalanzaron a través del mar y le hundieron los dientes de la garganta.
La región sigue trabajando de sirvienta. Continua existiendo al servicio de las necesidades ajenas, como fuente y reserva del petróleo y el hierro, el cobre y la carne, las frutas y el café, las materias primas y los alimentos con destino a los países ricos que ganan consumiéndolos, mucho más de lo que América Latina gana produciéndolos.
Cuanta más libertad se otorga a los negocios, más cárceles se hace necesario construir para quienes padecen los negocios.
Por allá en 1913 el presidente norteamericano Woodrow Wilson, estaba seguro: “Un país-decía-es poseído y dominado por la capital que en él se haya invertido” Y tenía razón.
Ahora América es para el mundo, nada más que los Estados Unidos: nosotros habitamos, a lo sumo, una sub América, una América de segunda clase, de nebulosa identificación.
Es América Latina, la región de las venas abiertas.
Para quienes conciben la historia como una competencia, el atraso y la miseria de América Latina no son otra cosa que el resultado de su fracaso. Perdimos; otros ganaron. Pero ocurre que quienes ganaron, ganaron gracias a que nosotros perdimos: la historia del subdesarrollo de América Latina integra, como se ha dicho, la historia del desarrollo del capitalismo mundial.
El capitalismo central puede darse el lujo de crear y creer en sus propios mitos de opulencia, pero los mitos no se comen y bien lo saben los países pobres que constituyen el vasto capitalismo periférico.
Incorporadas desde siempre a la constelación del poder imperialista, nuestras clases dominantes no tienen el menor interés en averiguar si el patriotismo podría resultar más rentable que la traición o si la mendicidad es la única forma posible de la política internacional.
Josué de Castro declaraba: “yo, que he recibido un premio internacional de la paz, pienso que, infelizmente, no hay otra solución que la violencia para América Latina”.
Son secretas las matanzas de la miseria en América Latina; cada año estallan, silenciosamente, sin estrépito alguno, tres bombas de Hiroshima sobre estos pueblos que tienen la costumbre de sufrir con los dientes apretados. Esta violencia sistemática aparente pero no real, va en aumento: sus crímenes no se difunden en la crónica roja, sino en las estadísticas de la FAO.
Hace más de un siglo, un canciller de Guatemala había sentenciado proféticamente: “Sería curioso que del seno mismo de los Estados Unidos, de donde nos viene el mal, naciese también el remedio”.
La lucha de clases no existe –se decreta- más que por culpa de los agentes foráneos que la encienden, pero en cambio existen las clases sociales y a la opresión de una por otras se la denomina el estilo occidental de vida.
En cierto modo, la derecha tiene razón cuando se identifica a sí misma con la tranquilidad y el orden: es el orden, en efecto, de la cotidiana humillación de las mayorías, pero orden al fin: la tranquilidad de que la injusticia siga siendo injusta y el hambre hambrienta.
Desde Cuba en adelante, también otros países han iniciado por distintas vías y con distintos medios la experiencia del cambio: la perpetuación del actual orden de cosas es la perpetuación del crimen.
La historia es un profeta con la mirada vuelta hacia atrás: por lo que fue, y contra lo que fue, anuncia lo que será. Por eso en este libro, que quiere ofrecer una historia del saqueo y a la vez contar cómo funcionan los mecanismos actuales del despojo…”
Rebueno, ¿no?
Bueno dejo mis salud-os a los amigos, compañeros de la U, conocidos y como siempre a ti mi Catita, Te Amo mucho…se viene, se viene..
***Tocata “Allende en Vivo, 100 años de Salvador” ***
Estadio Víctor Jara , Sábado 4 de Octubre , 21 horas
Video de promoción : http://es.youtube.com/watc
Detalle : http://www.mecanicapopular
1 comentario:
Ojalá mas sudamericanos hubiéramos sido como el comandante Che Guevara: "Prefiero morir de pie, que vivir siempre arrodillado". Te recomiendo vallas a ver la ultima película que se ha hecho sobre su vida y su lucha. Yo personalmente salí del cine con un profundo orgullo de ser Latino americana, cosa que aveces me empieza a flaquear después de haber emigrado en 1977. Lamentablemente las circunstancias de la vida no me han dejado volver, pero parte de mi nunca se fue.
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