lunes, 3 de noviembre de 2008

Luis Emilio Recabarren y su crítica en el Centenario


Estimad@s, antes que todo envío mi salud-os.
La foto y lo escrito a partir de ella, es fruto de un trabajo para la Universidad , en donde investigo el pensamiento y opiniones respecto a la celebración del Centenario en 1910 , y quienes en ese contexto , se atrevieron a mirar de manera critica y aguda el simbolismo distorsionado que envuelve a esta celebración . Al estar ad portas del Bicentenario, bueno sería reflexionar y relacionar la opinión de Recabarren y averiguar sobre las actividades de repudio que se dieron paralemante en esa ocasión , puesto que muy pocos tenían razón para celebrar y muchos, no tanto. Quizá esto mismo se expresa ahora, sin embargo, la imagen y la realidad están quizás más distorsionadas que en aquella oportunidad.
Bueno ahi les va, y si parece un poco rara la redacción , es tan sólo que es lo que destaque de esta fuente:

http://www.memoriachilena.cl/archivos2/pdfs/MC0003647.pdf
Recabarren, Luís Emilio, “Ricos y pobres. La situación moral y social del proletariado y la burguesía”, Tomo 1, p. 165-178 Notas Conferencia dictada en Rengo, la noche del 3 de septiembre de 1910, con ocasión del primer centenario de la Independencia, Santiago; Austral, 1971.


"Hablar o escribir en sentido contrario a lo que parece pensar toda una nación o su mayoría puede ser audacia y suele clasificarse de maldad. . Mas, quien cree sinceramente que vive en la verdad no debe sentirse cohibido ni esclavizado para decir a sus semejantes lo que siente, sobre todo cuado esto se hace dentro del debido respeto para todos.
Hoy todo el mundo habla de grandezas y de progresos y les pondera y les ensalza considerando todo esto como propiedad común disfrutable por todos.
No es posible mirar a la nacionalidad chilena desde un solo punto de vista, porque toda observación resultaría incompleta.
El progreso económico que ha conquistado la clase capitalista ha sido el medio más eficaz para su progreso social, no así para su perfección moral., pues aunque peque de pesimista, creo sinceramente que nuestra burguesía, se ha alejado de la perfección moral verdadera.
La última clase, como puede considerarse en la escala social a los gañanes, jornales, peones de los campos, carretoneros, etc, vive hoy como vivió en 1810.
La última clase que constituye probablemente a más de un tercio de la población del país de la población del país, es decir más de un millón de personas no ha adquirido ningún progreso evidente, en mi concepto digno de llamarse progreso.
En las ciudades y en los campos, el saber escribir, o simplemente firmar, ha sido para los hombres un nuevo medio de corrupción, pues, la clase gobernante les ha degradado cívicamente enseñándoles a vender su conciencia, su voluntad, su soberanía.
Yo he llegado a convencerme de que la organización judicial sólo existe para conservar y cuidar los privilegios de los capitalistas. ¡Ojalá para la felicidad social, estuviera equivocado!
Hoy que se habla tanto de progresos y se celebra como un gran acontecimiento el haber llegado a los 100 años de vida libre, yo me pregunto ¿ha progresado en la República el sistema penal? ¿Ha disminuido el número de delincuentes? ¿Cuántas cárceles se han cerrado a impulsos de la educación? ¿Ha mejorado y progresado siquiera la condición moral del personal carcelario o judicial que podría influir en la regeneración de los reos? Ninguna respuesta satisfactoria podría obtener.
La verdad de que en cien años de vida republicana se constata el progreso paralelo de dos circunstancias: el progreso económico de la burguesía -y- el progreso de los crímenes y de los vicios en toda la sociedad.
El conventillo y los suburbios son la antesala del prostíbulo y de la taberna.
Y si a los 100 años de vida república, democrática y progresista como se les quiere llamar, existen estos antros de degeneración ¿cómo se pretende asociar al pueblo a los regocijos del primer centenario?
Digamos la verdad: el bien inmenso que ha producido la República fue la creación y desarrollo de la burocracia chilena y fue también la posesión de la administración de los intereses nacional. La burocracia que goza de esta situación, ella si que tiene motivo de regocijo justificado si mira egoístamente su situación. ¡Nosotros no!"

No hay comentarios: